Doctrinas de la Gracia

4 sep. 2015

Por que soy Bautista Reformado. 7. Origenes de nuestras Confesiones II.

NUESTRAS CONFESIONES. SEGUNDA PARTE
Orígenes de la Segunda Confesión Bautista de Londres
Esta segunda confesión fue el producto del confesionalismo histórico, basándose en gran medida en la Confesión de Fe de Westminster (CFW), y especialmente en la revisión de esta hecha por John Owen en 1658 y que se conoce como la Declaración de Savoy. 
La primera referencia a la confesión se encuentra en una minuta del libro de la iglesia de Petty France en Londres. El 26 de agosto de 1677 se anota lo siguiente, “Se acordó que una Confesión de Fe, con el Apéndice esto habiendo sido considerado y leído por los hermanos: debe ser publicado.” 
Los historiadores creen, entonces, que fue en esta iglesia donde se originó la confesión, habiendo sido esta una de las siete iglesias que firmaron la primera confesión y teniendo como pastores a dos eminentes hombres de Dios, Nehemías Coxe y William Collins. 
El problema con Thomas Collier hizo necesaria, como dijimos, una confesión que sirviera, no sólo para repudiar las herejías de Collier, sino también para establecer con claridad lo que realmente creían los bautistas particulares, con los cuales se había asociado en el pasado al evangelista. 
Nehemías Coxe, fue a quien la iglesia Petty France envió, sabiendo sus capacidades intelectuales, para corregir a Collier e intentar volverlo al camino. Sin embargo, luego de haber sido evidente la falta de arrepentimiento por su parte, a Coxe, junto a su co-pastor William Collins les fue encomendada la labor de producir una nueva confesión de fe. 
La carta al lector dice lo siguiente,
Al cortés lector: Son ya muchos años desde que algunos de nosotros (con otros sobrios Cristianos que vivían entonces, y caminando en el camino del Señor, que nosotros profesamos) concebimos estar bajo la necesidad de publicar una Confesión, de nuestra Fe, para la información y satisfacción de aquellos que no entendían a profundidad cuales eran nuestros principios, o que habían tenido prejuicios contra nuestra profesión, por razón de la extraña representación de ellos por algunos hombres que habían tomado medidas equivocadas, y así llevaron a otros a que nos malentendieran a nosotros y a ellos. Y esto fue primeramente presentado cerca del año 1643, en el nombre de siete congregaciones entonces reunidas en Londres; desde entonces diversas impresiones han sido difundidas ampliamente, y nuestro fin propuesto en buena medida respondido, entre la medida que muchos (y algunos de esos eminentes hombres tanto por piedad y conocimiento) fueron así satisfechos que nosotros no éramos en ninguna manera culpables de esas heterodoxias y errores fundamentales que tan frecuentemente nos han sido imputadas sin pruebas ni por ocasión dada por nuestra parte.” [69]
En 1677 el título de la confesión decía que “muchas congregaciones de cristianos en Londres y el país” compartían sus enseñanzas. Sin embargo, en 1689, teniendo una gran necesidad, y siendo parte de la gran persecución de la monarquía junto con sus hermanos Presbiterianos y congregacionalistas, los Bautistas Particulares redactan una carta circular llamando a una Asamblea General.
En esta ocasión, la carta al lector afirma que a esa Asamblea llegaron representantes de 108 iglesias,
Nosotros los Ministros y Mensajeros de, y al cuidado de más de cien congregaciones bautizadas en Inglaterra y Gales (negando en Arminianismo), habiéndonos reunido en Londres, des tercer día del séptimo mes al onceavo del mismo, 1689, para considerar algunas cosas que podrían ser para la gloria de Dios, y el bien de estas congregaciones, hemos pensado reunirnos (para la satisfacción de todos los otros Cristianos que difieren de nosotros en el punto del Bautismo) para recomendar a su escrutinio la confesión de nuestra fe, confesión que poseemos, conteniendo la doctrina de nuestra fe y práctica, y deseamos que los miembros de nuestras iglesias respectivamente se provean ellos mismos de esto.” [70]
El documento fue firmado por hombres como Hanserd Knollys, William Kiffin, William Collins, Hércules Collins, John Harris, etc. Nehemías Coxe, habiendo muerto unos meses antes de esta Asamblea, y a pesar de haber sido el editor principal de la misma, no pudo firmarla. 
Ahora, el fin de los Bautistas Particulares era confirmar su unidad doctrinal con los Presbiterianos y Congregacionalistas. Esta fue la razón por la cual dependieron y revisaron la CFW y la Declaración de Savoy. En la carta al lector escribieron lo siguiente,
Y puesto que como esa Confesión no es ahora comúnmente obtenida, y también porque muchos otros han desde entonces abrazado la misma verdad que ahí es poseída, juzgamos necesario unirnos juntos en dar testimonio al mundo de nuestra firme adherencia a aquellos sanos principios por la publicación de esto que está ahora en su mano. Y puesto que nuestro método y manera de expresar nuestros sentimientos en esto puede variar del primero (sin embargo, que la sustancia de este tema es el mismo), libremente le impartiremos la razón y ocasión de esto. Una cosa que prevaleció grandemente con nosotros para emprender este trabajo fue (no sólo dar una explicación completa de nosotros a aquellos Cristianos que difieren de nosotros acerca del tema del Bautismo, sino también)el provecho que podría surgir de esto para aquellos que tienen cuenta de nuestras labores en su instrucción y establecimiento en las grandes verdades del Evangelio, en el claro entendimiento y firme creencia de nuestro confortable caminar con Dios, y el gran fruto delante de Él en todos nuestros caminos, es lo que concierne más cercanamente ; y por lo tanto concluimos necesario expresarnos a nosotros mismos más completamente y distintamente; y también para fijar en tal método como podría ser más comprensible de aquellas cosas que diseñamos para explicar nuestro sentido y creencia de eso; y no encontrando ningún defecto al respecto en aquel fijado por la Asamblea, y, después de ellos por aquellos del camino congregacional, concluimos prontamente que era mejor retener el mismo orden en nuestra presente Confesión; y también cuando hemos observado lo que aquellos últimos hicieron en sus confesiones (por razones que parecieron de peso tanto para ellos como para otros) escogimos no sólo expresar nuestra mente en palabras concurrentes con los primeros en sentido concerniendo a todos aquellos artículos en los que estaban de acuerdo, sino también en la mayor parte sin ninguna variación de términos, nosotros en la misma manera concluimos mejor seguir su ejemplo en hacer uso de las mismas palabras con ellos tanto en estos artículos (los cuales son muchos) en donde nuestra fe y doctrina son las mismas con las de ellos; y esto lo hicimos más abundantemente para manifestar nuestro consentimiento con ambos en todos los artículos fundamentales de la religión Cristiana, así también con muchos otros cuyas Confesiones ortodoxas han sido publicadas al mundo en nombre de los Protestantes en diversas naciones y ciudades. Y también para convencer a todos que nosotros no tenemos ningún anhelo de obstruir la religión con nuevas palabras, sino que consentimos en esa forma de sanas palabras que han sido, en consentimiento con las Santas Escrituras, usadas por otros antes que nosotros; declarando así, delante de Dios, ángeles, y hombres, nuestro sustancioso acuerdo con ellos en esa entera doctrina protestante la cual, con tan clara evidencia de las Escrituras, ellos han afirmado. Algunas cosas, de hecho, están en algunos lugares añadidas, algunos términos omitidos, y algunos pocos cambiados; pero estas alteraciones son de aquella naturaleza como la que sin duda no necesitamos ser acusados o sospechados de irracionales en la fe de ninguno de nuestros hermanos a cuenta de ellos.[71]
Los Bautistas Particulares, entonces, usaron y editaron la CFW y la de Savoy a propósito, con el fin de demostrar su acuerdo con ellos en tiempos de gran persecución para todos aquellos que no coincidían doctrinalmente con la Iglesia de Inglaterra. Su deseo era demostrar su confesionalismo Reformado. 
Los puntos en los que diferían con ellos, como el Bautismo, fueron su contribución a la teología cristiana. 
Desde el punto de vista histórico la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689, se convirtió en la declaración más completa y madura de la doctrina cristiana disponible para los Bautistas Particulares. 
Spurgeon dijo de ella,
Este antiguo documento es el más excelente epítome de las cosas más seguramente creídas entre nosotros. No fue publicada como una regla o código de fe autoritativo, por el cual uno pueda ser atado, sino como un medio para la edificación en la justicia. Es una excelente, sin embargo, no inspirada, expresión de la enseñanza de las Sagradas Escrituras por la cual todas las confesiones deben ser medidas. Nosotros sostenemos las verdades de la gracia soberana de Dios en la salvación de pecadores perdidos. La salvación es sólo por medio de Cristo y sólo por medio de la fe.[72]



Autor: Pastor Eduardo Flores
Redactado y editado por Cesar Ángel. Evangelio primitivo

Puede hacer uso de este estudio sin animo de lucro y citando al autor, al redactor y la pagina fuente. 

Notas:
[69] Second London Confession of Faith. http://www.reformedreader.org/ccc/1689lbc/english/1689econtents.htm
[70] Ibid
[71] Ibid
[72] Charles H. Spurgeon. Prefacio de la Edición de la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689. 1855. 

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