Doctrinas de la Gracia

22 nov. 2018

Quiénes son santos según la Biblia?



La palabra “santo” viene de la palabra griega “hagios” que significa “consagrado a Dios, santo, sagrado, piadoso.” Casi siempre es usado en plural, “santos” “...Señor, he oído de muchos a cerca de este hombre, cuántos males ha hecho a Tus santos en Jerusalén.” (Hechos 9:13). “Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida.” (Hechos 9:32) “Lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos,....” (Hechos 26:10). “Saludad a todos los santos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:21). En la Escritura hay 68 usos del plural de “santo.”

La idea de la palabra “santo” es un grupo de gente apartada para el Señor y Su reino. Hay tres referencias que aluden al carácter piadoso de los santos; “que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos,..” (Romanos 16:2) “A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo.” (Efesios 4:12) “Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos” (Efesios 5:3).

Por lo tanto, bíblicamente hablando, los “santos” son el cuerpo de Cristo, los cristianos, la iglesia. Todos los cristianos son considerados santos. Todos los cristianos son santos... y al mismo tiempo son llamados a ser santos. 1 Corintios 1:2 dice claramente, “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos...” Las palabras “santificados” y “santos” provienen de la misma raíz griega, como la palabra que es traducida comúnmente como “santos”. Los cristianos son santos, en virtud de su unión con Jesucristo. Los cristianos son llamados a ser santos, para que permitan que paulatinamente su vida se ajuste cada vez más a su posición en Cristo. Esta es la descripción bíblica y el llamado de los santos.

¿Qué entiende por “santos” la Iglesia Católica, en comparación con la enseñanza bíblica? No mucho. En la teología Romana Católica, los santos están en el cielo. En la Biblia, los santos están en la tierra. En la enseñanza Romana Católica, una persona no se convierte en santo, a menos que él/ella sea “beatificado” o “canonizado” por el Papa o un obispo prominente. En la Biblia, cualquiera que ha recibido a Jesucristo por la fe, es santo. En la práctica Romana Católica, los santos son reverenciados, se les reza y en algunos casos, son adorados. En la Biblia, los santos son llamados a reverenciar, adorar y orar únicamente a Dios.


LA SANTIDAD VERSUS LA NATURALEZA PECAMINOSA

Es a través de Cristo que nacemos de nuevo. "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3:6). Cuando nacemos de Adán, heredamos su naturaleza de pecado; pero cuando nacemos de nuevo en Cristo, heredamos una nueva naturaleza: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17).

No perdemos nuestra naturaleza de pecado cuando recibimos a Cristo. La biblia dice que el pecado permanece en nosotros y que una lucha con esa vieja naturaleza continuará mientras estemos en este mundo. Pablo lamentó su propia lucha personal en Romanos 7:15-25. 

Pero tenemos la ayuda divina en la batalla. El Espíritu de Dios hace morada en cada creyente y nos da el poder que necesitamos para vencer la influencia de la naturaleza pecaminosa en nosotros. 
"Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios" (1 Juan 3:9). 
El plan final de Dios para nosotros es la santificación total cuando veamos a Cristo (1 Tesalonicenses 3:13; 1 Juan 3:2).


A través de su obra acabada en la cruz, Jesús satisface la ira de Dios contra el pecado y proporciona a los creyentes la victoria sobre la naturaleza pecaminosa: "quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia" (1 Pedro 2:24). En su resurrección, Jesús ofrece la vida a todos aquellos atados por la carne corrupta. Aquellos que han nacido de nuevo ahora tiene este mandato: "Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro" (Romanos 6:11).

En conclusión ser santos aquí en la tierra, no significa vivir sin pecar. Significa perseverar en santidad, perseverar en la lucha diaria contra el pecado, con la ayuda del Espíritu Santo que está del lado de nosotros. El creyente nacido de nuevo, peca pero no practica el pecado. Que es esto? Pues que es el inconverso el que practica el pecado y se deleita en él. El nuevo nacido no practica el pecado, o sea que no tiene como costumbre un determinado pecado, no reincide permanentemente en el mismo pecado. 

Editado por Cesar Ángel de una idea de Got Questions  

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