Doctrinas de la Gracia

12 may. 2019

ORIGEN DEL PROTESTANTISMO

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Carlos V recibe la Confessio Augustana o Cofesión de Augsburgo en la sesión del 25 de junio de 1530. Autor: Dürr, Johann, Stecher


CONTEXTO HISTÓRICO

ANTECEDENTES

En 1517 el teólogo y monje católico agustino alemán Martín Lutero, de la universidad de Wittenberg, capital del Ducado de Sajonia, publicó las 95 tesis, cuestionando la práctica de las indulgencias que realizaba el Papa. Este histórico hecho originó una serie de confrontaciones religiosas entre Lutero y la Santa Sede, en las que se vieron involucrados varios principados y nobles alemanes, así como amplios sectores populares que compartían las propuestas religiosas de Lutero.

La doctrina luterana (algunos elementos centrales de las propuestas de Martín Lutero, además de en las noventa y cinco tesis del manifiesto colocado en la puerta de la iglesia de Wittenberg, se presentan en sus obras 'Catecismo Mayor' y 'Los artículos de Esmalkalda') giraría en torno a la idea de que la Biblia es la única autoridad en materia de fe para la Iglesia y en la necesidad absoluta de la gracia de Dios para que el hombre, mediante la sola fe en Cristo y el Evangelio, pueda ser salvado por Dios en un acto de conversión interior.

Las doctrinas de Lutero y sus seguidores, también defiende las doctrinas de la absoluta depravación del hombre y su necesidad total de Dios, la sola mediación de Cristo, la sacramentalidad única del bautismo (cuando la persona reconoce su naturaleza pecaminosa), y la cena del Señor (cuando no son percibidos como símbolos) y las buenas obras como fruto de la sola Fe. Además, rechaza la autoridad del papa, salvación por indulgencias, el bautismo de bebés, el purgatorio, el sacrificio incruento de la misa, la devoción a los santos y veneración a imágenes religiosas, el sacramento de la penitencia, la intercesión de la Virgen María y los santos difuntos, etc.

En 1521 el Papa León X excomulgó a Lutero y pocos meses después el recién elegido emperador Carlos V (también rey de España) sancionó el Edicto de Worms, declarándolo prófugo y hereje y prohibiendo sus obras en todo el imperio. Pero, pese a la orden imperial, Lutero es protegido por Federico III de Sajonia y otros nobles alemanes, y la reforma religiosa comienza a extenderse, tanto territorialmente como en sus contenidos, a la vez que se radicaliza la confrontación con el Papa. Mientras tanto, en 1522 aparece en Zúrich y se extiende por Suiza una nueva corriente reformadora liderada por el teólogo Ulrico Zuinglio, de la cual se desprende a su vez otra corriente aún más radical que llevará el nombre de anabaptismo.

Entre 1524 y 1525 teólogos y predicadores luteranos y anabaptistas desencadenan la sangrienta Guerra de los campesinos alemanes, duramente reprimida con el resultado de decenas de miles de muertos. A su finalización, varios Estados católicos alemanes formaron la Liga de Dessau para combatir a los evangélicos.

QUE ES UNA DIETA?
En política, una Dieta (asamblea) es una asamblea de deliberación formal de un Estado. La palabra deriva del latín medieval dietas, con raíz en dies (día). El término es utilizado en este sentido debido a la regularidad con que se reunían tales asambleas.

QUE ES UNA DIETA IMPERIAL?
Dieta Imperial (Reichstag, en idioma alemán) fue el nombre de la dieta del Sacro Imperio Romano Germánico. Nunca fue un parlamento en el sentido actual de ese término, es decir, no respondía a las funciones propias de la división de poderes ni a los criterios de la democracia representativa; sino a la representación del particularismo estamental y territorial propios de la Edad Media y el Antiguo Régimen. Consistía en la asamblea de los príncipes, laicos y eclesiásticos, de cada uno de los estados imperiales(Reichsstände), aquellas entidades cuyos gobernantes, de acuerdo con el uso feudal, no estaban sujetos a ninguna autoridad inferior a la del propio emperador.

Su papel y función exacta fue cambiando a través de los siglos, de la misma forma que lo hizo el Imperio, al ganar los estados mayor control a expensas del poder central. Sin embargo siempre la presidió el Emperador.

DIETA DE WORMS
La Dieta de Worms o dieta de Augsburgo (en alemán: Wormser Reichstag) fue una asamblea de los príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico llevada a cabo en Worms (Alemania) del 28 de enero al 25 de mayo de 1521. Fue presidida por el recién nombrado emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico.

El aspecto históricamente más relevante de la Dieta fue la comparecencia de Martín Lutero, quien fue convocado para que se retractara de sus famosas tesis. Del 16 al 18 de abril, Lutero habló delante de la asamblea, pero en vez de abjurar, defendió con energía su actitud protestante.

El año anterior, el papa León X había emitido la bula Exsurge Domine, exigiendo que Lutero se retractara de 41 de las 95 tesis en las que criticaba las prácticas y costumbres de la Iglesia católica. Lutero fue convocado por el emperador para que compareciera ante la Dieta Imperial. El príncipe Federico III, elector de Sajonia, obtuvo una concesión mediante la cual a Lutero le sería concedido un salvoconducto para acudir y regresar desde el lugar del encuentro. Tal garantía era esencial después del trato recibido por Jan Hus, quien fue procesado y ajusticiado en el Concilio de Constanza de 1415 a pesar de que poseía un salvoconducto.

LA DEFENSA DE LUTERO EN WORMS
Al comparecer ante la Dieta, Lutero hizo varias declaraciones en su defensa que luego se convertirían en frases célebres[cita requerida]. Admitió ser el autor de los escritos que llevaban su nombre, pero rechazó retractarse de sus enseñanzas. Sostuvo que no podría hacerlo sin estar convencido de que debía hacerlo.
Lutero argumentó:
A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes —ya que no confío en el Papa, ni en su Concilio, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho— me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén”.
Esta argumentación atacaba directamente las enseñanzas de la Iglesia católica que insistía en que Lutero erraba intentando seguir únicamente las Sagradas Escrituras, puesto que, según la doctrina católica, las Sagradas Escrituras eran una parte de la revelación divina (junto con la Sagrada Tradición), y que sólo por las autoridades magisteriales podían ser correctamente interpretadas, y según las mismas Sagradas Escrituras:
2a. de Pedro 1; 20, 21

"Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios."

EDICTO DE WORMS
El anuncio papal de la Dieta recogió las violentas denuncias presentadas en el edicto de Worms, promulgado el 25 de mayo. En el mismo se catalogaba a Lutero como un delincuente y se prohibía la lectura y posesión de sus escritos. El edicto fue un acto que provocó gran inquietud entre los pensadores y dirigentes más moderados y, en particular, en Erasmo de Róterdam.

No respetando el acuerdo que le garantizaba a Lutero un regreso seguro, se incluyó en el Edicto que Lutero fuera prestamente arrestado y condenado. Con el fin de protegerlo, el príncipe Federico organizó un secuestro simulado en el camino a casa y lo escondió en el castillo de Wartburg. Durante el período que estuvo en Wartburg, Lutero inició la traducción de la Biblia al alemán.

Cuando al fin Lutero salió de su refugio, el emperador estaba más preocupado por cuestiones militares. Además, a causa del creciente apoyo público a favor de Lutero entre las demarcaciones alemanas, el edicto de Worms jamás llegó a ser implementado. Lutero continuó con su obra de reforma hasta su muerte en 1546.

DIETA DE ESPIRA (1526)
Para entonces los luteranos se habían extendido, mientras que el Sacro Imperio Romano Germánico se veía amenazado por el Imperio Otomano, dirigido por Suleiman Kanuni, que había conquistado Hungría y se preparaba para atacar Austria (el Sitio de Viena ocurre entre el 27 de septiembre a 14 de octubre de 1529, fechas muy posteriores a la segunda Dieta de Espira, efectuada en marzo de 1529). El peligro exterior llevó al emperador Carlos V a buscar una postergación del conflicto religioso interno, y para eso convocó a una reunión de la Dieta Imperial (Reichstag), una asamblea de nobles, laicos y religiosos que tenía funciones legislativas. La Dieta se reunió en Espira en 1526 y resolvió, con el consenso del Rey Fernando I enviado por Carlos V, que "cada Estado deberá vivir, gobernar y creer como desee y confíe, respondiendo ante Dios y su Majestad Imperial". Se trataba de un armisticio religioso, durante el cual quedaba suspendido el Edicto de Worms, que prohibía el luteranismo.

La decisión de la Dieta de Espira de 1526 fue utilizada por los príncipes luteranos para expandir aún más el nuevo movimiento religioso. Inmediatamente después de la Dieta, el Landgraviato de Hesse y el Electorado de Sajonia forman la Liga de Torgau, y al año siguiente el príncipe elector Juan de Sajonia establece oficialmente la Iglesia Luterana y asume como primer obispo de la misma. En los tres años siguientes, la mayor parte del norte de Alemania adoptó las ideas de Lutero, con excepción del margraviato de Brandeburgo, el ducado albertino de Sajonia-Meissen y el ducado de Brunswick-Wolfenbüttel.

DIETA DE ESPIRA (1529)
En 1529 Carlos V volvió a convocar a la Dieta Imperial en Espira, esta vez con la intención de dejar sin efecto la tregua de 1526 y restablecer plenamente el Edicto de Worms para combatir definitivamente al luteranismo y obligar a los príncipes a imponer el catolicismo en el Sacro Imperio Romano Germánico.

Al igual que en 1526, el Emperador Carlos V no pudo acudir a Espira y envió en su representación a su hermano el rey Fernando I. Tampoco asistió Lutero, a quien Carlos V había considerado hereje y puesto fuera de la ley mediante el Edicto de Worms, pero sí se presentaron varios de sus principales seguidores, en particular el teólogo Philipp Melanchthon, que participó como acompañante de Juan de Sajonia.

En la apertura de la Dieta, el 15 de marzo, Fernando anunció la decisión del emperador de restablecer plenamente el Edicto de Worms, diciendo:

“Aquellos que hasta ahora cumplieron con el Edicto de Worms continuarán haciéndolo. En las áreas donde haya habido desviaciones no habrá nuevos desarrollos y nadie podrá rehusarse a la misa. Finalmente, las sectas que contradigan el sacramento del verdadero cuerpo y sangre (en referencia a los zwinglianos suizos), no serán tolerados en absoluto, no más que los anabaptistas”.

El 19 de abril, la mayoría de los miembros de la Dieta aprobaron la decisión imperial de revocar la decisión de 1526. A los luteranos se les dijo que tenían que aceptar la decisión de la mayoría. Pero la decisión imperial significaba encerrar la reforma luterana dentro de los límites de Sajonia, con el fin de preparar su aniquilación. En ese punto, los príncipes luteranos abandonaron el salón para debatir la posición a adoptar. La idea general era que la Dieta de 1526 había establecido la tolerancia religiosa y que debía ser mantenida. "En asuntos de conciencia, la mayoría no tiene poder", fue el principio en el que se basó la posición de los luteranos.

Al volver a la Dieta, Fernando rehusó escucharlos. Por esa razón, los príncipes escribieron una Protesta y la leyeron. Fernando rechazó la postura de los príncipes disidentes y demandó que debían "aceptar y obedecer la decisión".

Al día siguiente, los luteranos presentaron la Carta de Protesta, en la que sostenían que la autoridad secular no podía imponer su autoridad en materia de fe. El rey se negó a recibir la carta, pero la misma fue impresa y difundida públicamente.

LA PROTESTA
Los seis "príncipes" que firmaron la Carta de Protesta fueron:
Juan de Sajonia, príncipe elector del Electorado de Sajonia
Felipe I de Hesse, el Magnánimo, landgrave de Hesse
Ernesto I de Brunswick-Luneburgo, duque de Luneburgo-Celle.
Francisco de Brunswick-Luneburgo, duque de Gifhorn
Jorge de Brandeburgo-Ansbach, margrave del Brandeburgo-Ansbach
Wolfgang de Ascania, príncipe de Anhalt-Köthen

Las 14 ciudades imperiales libres que suscribieron la Protesta fueron: Estrasburgo, Augsburgo, Ulm, Constanza,  Lindau, Memmingen,  Kempten, Nördlingen, Heilbronn, Reutlingen, Isny, San Gall, Weissenburg, Windsheim,

Las dos ciudades que retiraron su apoyo inicial fueron: Colonia, Fráncfort del Meno.

El texto de la histórica protesta comienza diciendo:

“Protestamos por medio de este manifiesto, ante Dios, nuestro único Creador, Conservador, Redentor y Salvador, y que un día será nuestro Juez, como también ante todos los hombres y todas las criaturas, y hacemos presente, que nosotros, en nuestro nombre, y por nuestro pueblo, no daremos nuestro consentimiento ni nuestra adhesión de manera alguna al propuesto decreto, en todo aquello que sea contrario a Dios, a su santa Palabra, a los derechos de nuestra conciencia, y a la salvación de nuestras almas”.

La Dieta de Espira tuvo su última reunión el 24 de abril, y la decisión oficial fue leída una vez más, sin ninguna alusión a la protesta luterana. En respuesta, los príncipes y delegados de ciudades luteranos se reunieron el día 25 y redactaron un Instrumento de Apelación, en el que reiteraron sus objeciones. Esta última es la que se considera la fecha y el texto de la Protesta. Ese mismo día, el electorado de Sajonia, Hesse y las ciudades de Estrasburgo, Ulm y Núremberg se comprometieron secretamente a sellar un tratado defensivo en caso de ser atacados por el emperador o alguno de los Estados católicos.

Fue por ello que en Espira los evangélicos fueron llamados por primera vez PROTESTANTES.

DIETA DE AUGSBURGO
Luego de la Protesta de Espira, Lutero y Zuinglio, líderes de las dos grandes corrientes reformistas con sede en Wittemberg y Zúrich, respectivamente, se encontraron en Marburgo en 1529, donde precisaron sus coincidencias y diferencias (Disputa de Marburgo).
Casi simultáneamente, el emperador convocó a una nueva Dieta en Augsburgo donde los ya llamados protestantes, seguidores de Lutero, presentaron el 25 de junio de 1530 las importantes Confesiones de Augsburgo, respaldada por los príncipes de los territorios germanos y considerado uno de los textos básicos del protestantismo. 

Estas fueron anunciadas al emperador por Philipp Melanchthon con la famosa frase:

Presentamos a usted nuestra confesión de Fe, la que de seguro considerará blasfema”

La confesión fue leída y escuchada por todos los asistentes, incluidos el emperador y los emisarios de papa. Había nacido oficialmente el PROTESTANTISMO.

Editado y organizado por Cesar Ángel
Fuente: Wikipedia

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